La vida diaria hace trabajar nuestros huesos, articulaciones y músculos. Cuando se quiebran, esguinzan o duelen, puede ser necesario ver a un especialista ortopédico. El equipo de médicos de los Centros Médicos las Américas, cuenta con cirujanos altamente especializados y experimentados, así como con ortopedistas dedicados a la medicina preventiva y ocupacional no quirúrgica, medicina física y rehabilitación y podiatría.
Lesiones tratadas con mayor frecuencia
Esguinces simples
Es una lesión traumática de una articulación, resultante de su distensión brusca, con elongación o desgarro de los ligamientos.
Los ligamentos conectan los huesos unos con otros en la coyuntura y ayudan a prevenir que los huesos no se salgan de lugar.
Los síntomas son un intenso dolor, dificultad para mover el tobillo y la aparición de un enema o inflamación de la zona.
La lesión más frecuente es la del esguince externo que se produce por una inversión brusca del pie, en la que el ligamento lateral externo sufrirá una elongación. En numerosas ocasiones el astrágalo no recupera su posición original que mantiene tensos los ligamentos, por lo que aunque relajemos ligamentos, si no se devuelve la movilidad al astrágalo la recuperación no será total y habrá peligro de que el esguince vuelva a producirse al más mínimo apoyo defectuoso. El edema en este caso también tardará mucho tiempo en reabsorberse por la deficiencia de riego en la zona; esto es lo que se denomina en muchos casos, esguince mal curado.
Huesos rotos o dislocados
Fracturado quiere decir roto, el hueso está roto ya sea que la fractura es parcial o total.
Las fracturas pueden ocurrir de diversas formas, pero hay dos que son las más comunes:
El trauma es lo que más fracturas causa.
La osteoporosis también puede causar fracturas. La osteoporosis es una enfermedad ósea en la cual los huesos "se afinan," son más frágiles y se rompen con más facilidad.
Si se rompe un hueso se dará cuenta casi inmediatamente. Puede ser que oiga un ruido al sufrir el trauma, la zona alrededor de la fractura le causará dolor y estará inflamada, se puede tal vez deformar una extremidad o el hueso puede salir a través de la piel. Para diagnosticar una fractura los médicos generalmente utilizan radiografías.
Tipos de fracturas
Fractura cerrada o simple.
El hueso está roto pero la piel intacta.
Fractura abierta o compuesta.
La piel está perforada ya sea por el hueso o por el golpe al momento de la fractura, en este tipo de fractura el hueso puede o no estar visible.
Tan pronto ocurre la fractura, el cuerpo comienza a proteger la zona herida, formando un coágulo de sangre protector, tejido calloso o fibroso. Comienzan a crecer nuevas "extensiones" de las células óseas a ambos lados de la fractura, éstas extensiones crecen unas hacia otras, la fractura se cierra y el callo se reabsorbe.
Se utilizan yesos, tablillas, clavos u otros dispositivos para mantener la fractura en posición correcta mientras el hueso suelda.
Recuperación y rehabilitación
Las fracturas pueden tardar varias semanas o meses en soldar, depende del tipo de herida y si el paciente sigue las instrucciones del médico. El dolor desaparece mucho antes de que el hueso esté lo suficientemente sólido como para soportar actividades normales y presión.
Aún después de haberse quitado el yeso o la tablilla, deberá restringir las actividades hasta que el hueso esté lo suficientemente soldado como para comenzar con sus actividades normales. En términos generales, cuando el hueso de la pierna o del brazo está suficientemente sólido como para retomar sus actividades normales, los músculos estarán débiles por falta de uso, sentirá que los ligamentos están "endurecidos" por falta de uso y por eso necesitará un período de rehabilitación con ejercicios. Deberá aumentar gradualmente las actividades hasta que esos tejidos pueden funcionar normalmente y se haya completado el proceso de curación.
Desgarres
Los ligamentos son bandas de tejido que rodea la articulación para sostenerla y limitar sus movimientos. Cuando se dañan los ligamentos, la articulación de la rodilla se vuelve inestable. El daño a los ligamentos por lo general tiene lugar como resultado de una lesión deportiva. Los ligamentos desgarrados limitan el movimiento de la rodilla considerablemente e impiden que la persona gire, dé vueltas o tuerza la pierna. Las personas que no pueden reanudar sus actividades normales con tratamientos médicos para ligamentos desgarrados pueden someterse a una cirugía para que se corrija el problema.
Otros procedimientos relacionados que pueden utilizarse para diagnosticar trastornos de rodilla son radiografías, aspiración de articulación, gammagrafía ósea, resonancia magnética nuclear (RMN), tomografía computarizada (TC), artroscopia y artrografía. Consulte estos procedimientos para obtener información adicional.